Soneto de un anarquista convertido al peronismo

Persona ingenua la que cree en una verdad,

los hechos son cual agua de rio tormentoso,

y lo que persiste es la indomable realidad

del orden vertical legitimado por el pueblo.

 

Para no sacarnos las vísceras sin ley,

mejor obedecer el discurso imperante,

adoptar con el espíritu del camaleón,

el color y la postura que la mayoría tiene.

 

No conviene desacatar la autoridad,

unámonos a las discusiones del futuro,

habrá nuevas luchas desde dentro.

 

Guarda en soledad tu ideal y sonríe al sindicato,

no faltara ocasión para disparar a quien ostenta el mandato.

Ya encontraras tu irascible refugio en el inevitable destino.

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