Judas

Sus palabras eran composición angélica,

gran regalo a la humanidad,

la luz conmocionada hacia

oficio de cortesana.

 

Cantó bello pájaro las virtudes que dominaba,

era el orgullo de la pura alegría,

el amor era noticia y verdad.

 

Tan honesta era la corona merecida

que pareciera que también le era precisa la caída.

 

“El mundo es demasiado y no alcanza”

Ha dicho Judas intentando llorarse el alma.

 

Cubriéndose el rostro sintió tibias

las lágrimas de Cristo en sus manos.

 

Campo de sangre en la historia fue coronada,

fue un beso de sombras bajo el árbol del amor.

 

Con la última luz del día oculta tras el monte,

obscura noche cubrió sus ojos de silbido triste.

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